La mayoría de huéspedes no elige entre tu web y Booking.com. Decide si tu web le parece tan fácil y tan segura como la plataforma que ya conoce. Consigue esa sensación y las reservas directas llegan.
La primera pantalla
- Una foto que muestre la estancia, no la fachada: la habitación con la luz de la tarde, el desayuno en la terraza.
- Una frase que diga qué eres y dónde: «Seis habitaciones entre olivos, a veinte minutos del mar».
- Fechas, huéspedes y un botón Reservar, visibles en el móvil sin hacer scroll.
Habitaciones y precios
- Una página o sección por habitación, con varias fotos, tamaño, camas y lo que incluye.
- Precios reales, o al menos precios «desde». Quien no encuentra una cifra, se va.
- El mismo botón Reservar en cada habitación, que lleve directamente a ella.
Confianza
- Tu valoración de Google y algunas reseñas recientes, cerca del botón Reservar.
- Condiciones de cancelación claras y escritas con sencillez.
- Un nombre y una cara: quién les va a recibir.
- Una web segura y rápida. Si parece antigua, el huésped da por hecho que la casa también.
Idiomas
Añade los idiomas que hablan de verdad tus huéspedes. Mira las reservas del año pasado: si una cuarta parte vino de Alemania, una versión en alemán no es un lujo. Que una persona revise cada traducción, y que cada idioma tenga sus propias páginas para que Google las muestre a quien corresponde.
El móvil
La mayoría de búsquedas de alojamiento se hacen desde el móvil. Abre tu web en el tuyo, con datos móviles, y cronométrala. Si la primera pantalla tarda más de unos segundos o hay que ampliar el texto, empieza por ahí.
Preguntas
Los huéspedes hacen siempre las mismas diez preguntas: aparcamiento, horarios de entrada, desayuno, niños, mascotas, distancia a la playa. Respóndelas en la página y facilita preguntar el resto, con WhatsApp, un formulario rápido o un conserje IA que responde a cualquier hora.
- Tu Perfil de Empresa de Google enlaza a tu web y a tu página de reservas.
- Las fotos son recientes y cada reseña tiene una respuesta breve y humana.
- Cada página tiene un título y una descripción claros en su idioma.
Después de la estancia
Un email breve de agradecimiento hace tres cosas. Pide una reseña a todos los huéspedes, no solo a los contentos. Les recuerda que la próxima vez pueden reservar directamente. Y mantiene la conversación contigo, no con una plataforma.
Si solo tienes una hora: pon un botón Reservar en la primera pantalla, añade tus precios «desde» y responde en tu página de inicio las cinco preguntas más habituales.